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06 Junio 2025

Empezar una terapia psicológica

Empezar una terapia psicológica

EL MALESTAR

Si entraras en mi consulta, con los nervios de la primera sesión, la frase que no tardarías en escuchar sería la siguiente: “¿En qué te gustaría que yo te ayudara?”

Cuando estoy sentada en mi consulta, frente a una persona que ha decidido solicitar ayuda, lo primero que intento entender es qué le está generando malestar. Aunque a veces la primera demanda no es el núcleo de la problemática real, me interesa conocer cuál ha sido la motivación concreta que le ha llevado a dar el paso de acudir a terapia.

Si estás sintiendo malestar, clarificar qué es lo que te lo genera, puede ser un primer paso para sentir un poco de alivio (tenemos más acotado el problema) y para empezar a llevar a cabo las acciones necesarias para mejorar tu situación y lograr un mayor bienestar.

A partir de ahí, hay que ir comprendiendo con más profundidad, porque no siempre es evidente para la persona lo que realmente le está generando sus problemas y su malestar. O si lo sabe, está teniendo dificultades para gestionarlo. 

Por ejemplo, una persona con una adicción, que se culpabiliza por tenerla y que se considera débil por no haberla podido manejar, puede minimizar el impacto que su historia y aprendizajes han tenido en que utilice las sustancias o determinadas conductas para gestionar su malestar. A menudo, además de cierta vulnerabilidad y algunas dificultades, ha habido heridas profundas en la relación con los demás, que por mucho que pase el tiempo siguen doliendo y afectando a su manera de relacionarse. Aunque la persona se da cuenta de parte del problema (desde luego, la adicción en sí misma lo es), no ve cómo una herida de abandono, la falta de presencia de quienes debieron cuidarlo, o una historia de desencuentros debido a algo que la hace diferente, influyen en su problemática actual.

LAS FORTALEZAS

Pero no sólo me centro en las dificultades, enseguida empiezo a captar también las fortalezas: todo aquello que le ha ayudado a seguir adelante, a sentirse respaldado/a, a encontrar sentido a su existencia o simplemente a disfrutar más de su vida. Incluso en medio de los peores momentos.

No tienen por qué ser cualidades excepcionales. A veces es una afición, una persona con la que ha establecido un vínculo especial, una habilidad concreta, una cualidad que ha normalizado tanto que ya no la percibe como algo valioso... En resumen, una fortaleza es cualquier cosa que contribuya a que su vida merezca la pena, le aporte seguridad, sentido, le ilusione o le sostenga.

A menudo, no somos realmente conscientes de nuestras fortalezas porque no nos cuesta esfuerzo que fluyan y las hemos normalizado tanto que las damos por supuestas. O quizá estamos más centrados en mirar aquello que no funciona porque es lo que nos genera malestar.

¿Eres capaz de enumerar 3 de tus fortalezas ahora mismo? Si no lo consigues, puedes preguntar a las personas que te conocen bien y que además son capaces de darte una respuesta constructiva.

LA HISTORIA PERSONAL

Dado mi abordaje, que implica cuando es necesario el uso de EMDR, también intento comprender su historia: cómo se produjeron ciertas heridas, qué tuvo un impacto negativo, qué faltó y hubiera sido necesario, qué ayudo, qué patrones ha ido adquiriendo que obstaculizan su bienestar o pueden bloquear la intervención.

Además, trabajar en la historia permite construir una narrativa saludable de nuestra vida, nos ayuda a tratarnos con compasión y cariño, sin tanto juicio, y  potencia la capacidad de mirar al futuro sin estar tan condicionados por nuestro pasado.

En el camino de reconstruir esa narrativa, necesitamos que los recuerdos traumáticos se reconsoliden: es decir, que se almacenen de manera diferente en nuestro cerebro y dejen de ser el tipo de recuerdos que se reviven (con las emociones y las creencias negativas del momento), para ser historias que podemos contarnos y contar sobre nosotros. Cuando logramos esto, sabemos que eso nos pasó a nosotros, pero sentimos también que realmente pertenece al pasado, que ya quedó atrás. 

Para algunas personas, escribir sobre su historia y lo que les  afecta puede ser sanador. Es lo que se ha denominado escritura expresiva. Pero no es algo que sirva para todas las historias ni para todas las personas. Algunas personas necesitan ayuda profesional para poder superar sus traumas.

ÁREAS A DESARROLLAR

Progresivamente, observo también qué áreas necesita desarrollar esa persona en concreto, para poder ofrecerle recursos prácticos y proponerle tareas concretas que le ayuden a avanzar. Nuestra complejidad como humanos exige una intervención individualizada, multidimensional y adaptada al ritmo que cada persona necesita.

Puede ser que necesitemos mejorar nuestro autocuidado, nuestra regulación emocional y la tolerancia al malestar, nuestras habilidades sociales, que tengamos que exponernos a lo que tememos, que necesitemos manejar nuestros pensamientos de otra manera, que haya dificultades en las funciones ejecutivas. Un proceso terapéutico efectivo, puede requerir de trabajo dentro y fuera de la consulta, mediante la psicoeducación y la prescripción de tareas

Algunas preguntas que puedes hacerte para identificar sobre qué podría resultarte útil aprender más:

Es muy importante no desanimarse al detectar áreas a mejorar. Es normal que existan. Ninguno de nosotros es perfecto y todos estamos aprendiendo algo continuamente. Todos estamos en un proceso de crecimiento, con sus retos, pero también con sus alegrías. Seguir aprendiendo, aunque tenga sus momentos duros, es estimulante. Realmente, no es tan importante el punto en el que estás como la dirección que llevas.

BIENVENIDA A PSIQUE BRAVA

Te doy la bienvenida a este espacio, prolongación natural de mi trabajo en consulta. Aquí compartiré ideas y recursos que sintetizan lo que he aprendido como psicóloga sanitaria.

Recuerda que estos contenidos no sustituyen una terapia cuando es necesaria; pedir ayuda profesional sigue siendo una de las mejores decisiones que podemos tomar cuando el sufrimiento se prolonga más allá de lo esperable (como humanos es inevitable que tengamos que suframos en algún momento y no siempre requiere de un acompañamiento terapéutico) o cuando nos sentimos bloqueados y no encontramos la salida a nuestra situación.

No dudes en pedir ayuda si la necesitas. El primer paso puede ser difícil, pero una vez superada esa dificultad inicial, se abren muchas posibilidades.

RECURSOS

Dispone de recursos de ayuda inmediata en Ayuda urgente.

Si no dispones de medios económicos para la atención privada, además de la red de salud mental pública,  dispones de opcionesrecursos que complementan esa asistencia, como fundaciones, recursos de acción comunitaria, grupos de apoyo… En Catalunya, por ejemplo, existe la fundación Salut Mental Catalunya (SMC), en la que entre otros servicios, ofrecen grupos de ayuda mutua.

Si esta entrada te ha resultado interesante, te invito a seguir leyendo el blog, a explorar las diferentes secciones, como la de autocuidado, la de regulación emocional y la de EMDR y trauma.  También puedes visitar la sección  Recursos gratuitos, donde encontrarás: 

  •  Faros, la parte de la web a la que le tengo más cariño y a la que puedes contribuir si tienes ganas de compartir lo que a ti te ilumina. 
  •  Biblioteca de recursos, con descargables gratuitos que pueden ayudarte en tu proceso de autoconocimiento. 

Mis mejores deseos en tu proceso.

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