Skip to main content

20 Agosto 2025

EMDR para rupturas de pareja

EMDR para rupturas de pareja

SUPERAR UNA RUPTURA DE PAREJA

Sufrir una ruptura de pareja puede ser una de las experiencias más difíciles de afrontar. No sólo porque se rompe un vínculo importante, ligado además a nuestra sensación de seguridad, lo cual en sí mismo ya es doloroso y desestabilizador. Sino porque esa ruptura puede resultar traumática (por ejemplo, cuando ha habido traición) y pueden quedar muy afectadas nuestra visión de nosotros mismos y de las relaciones de pareja. En ese momento, además, nos tocará afrontar los cambios que la nueva situación nos exige.

De hecho, en la escala de los sucesos más estresantes de la vida, el divorcio y la separación aparecen entre los tres primeros, sólo por detrás de la muerte de la pareja. Y aunque la mayoría de las personas logra atravesar ese duelo con el tiempo, para algunas personas este proceso puede vivirse como intolerable o atascarse. 

Cuando esto ocurre, hay una sensación de no avanzar, de no poder dejar atrás lo vivido y continuar con la nueva vida o aparecen síntomas que recuerdan a lo postraumático: pensamientos intrusivos sobre la relación, dificultad para dormir, recuerdos que irrumpen de golpe, sentimientos de culpa o una visión pesimista sobre uno/a mismo/a, las relaciones y el futuro.

EMDR PARA RUPTURAS COMPLICADAS, EL PROCEDIMIENTO BUAP

El BUAP (Break-Up Aid Procedure) es un protocolo que codiseñé junto a Dolores Mosquera para acompañar de manera específica este tipo de rupturas complejas. Fue publicado en la revista  Frontiers in Psychology en el 2022. Y desde entonces, ha tenido muy buena acogida, pasando a utilizarse en diferentes países. 

El objetivo de este protocolo es doble:

  1. Ayudar a procesar el duelo cuando se ha quedado atascado.

  2. Aprovechar la crisis como punto de partida para permitir un crecimiento y la construcción de relaciones más sanas en el futuro. 

TRES FASES PARA TRANSFORMAR EL DOLOR

En el procedimiento BUAP, realizamos una evaluación en dos fases. En un primer momento, nos focalizamos en entender mejor qué ocurrió en la relación por la que la persona nos consulta, ya que ha sido a partir de esa relación o esa ruptura cuando se ha iniciado la sintomatología que más interferencia y malestar genera. 

Más adelante, cuando la persona se encuentra mejor, y ha podido procesar lo sucedido, nos enfocamos en entender mejor sus patrones relaciones, profundizando tanto en sus relaciones de pareja, como en las relaciones tempranas, con el doble objetivo de comprender qué recuerdos debemos procesar con EMDR y qué recursos adicionales tenemos que proporcionarle (como el manejo de la soledad, la regulación de las emociones desagradables o la implicación en el autocuidado) o sobre qué temas será necesario trabajar. 

Si estás pasando por una ruptura y te cuesta tolerar la soledad, en la Biblioteca de recursos, tienes el descargable sobre la madriguera interior.

Respecto al procesamiento de recuerdos, también lo realizaremos teniendo en cuenta lo que necesita la persona en cada momento. Es decir, aunque mantenemos cierta estructura, también individualizamos la intervención.

En general , el procesamiento de recuerdos con EMDR  seguirá el siguiente orden: 

1. PROCESAR LA RUPTURA RECIENTE

En un primer momento, el trabajo se centra en el presente: en reducir la intensidad del dolor y proporcionar recursos para sostener lo que está ocurriendo.

  • Se procesan los recuerdos sobre la relación o la ruptura que resultan más intrusivos o dolorosos. 

  • Se trabaja con la idealización de la expareja (cuando se recuerda sólo lo bueno e ignoramos lo dañino), usando el protocolo creado por Dolores Mosquera y Jim Knipe

  • También se aborda la  adicción a algún aspecto concreto de la relación, como la sexualidad. 

2. SANAR HERIDAS DEL PASADO

Muchas veces, la ruptura actual reactiva heridas más antiguas: experiencias infantiles, vínculos previos o patrones que se repiten.

Cuando la persona se encuentra mejor respecto a la relación por la que consultó, si desea profundizar, podemos pasar a esta fase, en la que se procesan los recuerdos que marcan su manera de vivir las relaciones para que dejen de condicionar el presente y el futuro.

También se hacen explícitos los patrones sobre los que sería positivo intervenir. Y se abordan temas como los límites interpersonales, el apego, la regulación y corregulación emocional y el autocuidado 

3. ABRIRSE AL FUTURO

Finalmente, si es el objetivo de la persona, se prepara el terreno para poder construir nuevas relaciones más seguras, sanas y equilibradas:

  • Identificando los miedos que aparecen al pensar en volver a vincularse.

  • Rompiendo creencias negativas como “no sirvo para una relación” o “siempre me pasará lo mismo”.

  • Ensayando, mediante EMDR y luego en la vida real, formas más sanas de vincularse.

  • En algunas personas, implicará ayudarlas a lanzarse a conocer a otras personas, superando fobias e inseguridades.

  • Puede requerir también trabajar sobre la desesperanza.

MÁS QUE SANAR UNA HERIDA

El BUAP no es solo un procedimiento para superar una ruptura. También es una oportunidad de crecimiento:

  • Recuperar la confianza en uno mismo.

  • Aprender de lo vivido, diferenciando lo que queremos dejar atrás de lo que queremos mantener.

  • Potenciar la capacidad de construir vínculos más auténticos y satisfactorios.

Porque aunque una ruptura duele, también puede convertirse en el inicio de una etapa en la que crecer, explorar, conocernos mejor y plantearnos hacia dónde queremos ir.

EMAIL

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

TELÉFONO

LOCALIZACIÓN

Barcelona

© 2026 Ainhoa Rodríguez Garay. Todos los derechos reservados.
Queda prohibida la reproducción, distribución o comunicación pública sin autorización expresa.